¡Un día como hoy, 11 de enero, pero de 1903 se funda el que fuera el más raro de los bancos de emisión de papel moneda en la historia de los billetes mexicanos, ya que cualquiera de sus billetes es valuado en miles de dólares y su rareza es absolutamente concluyente.
El Banco de Campeche consiguió su concesión por parte de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público como banco refaccionario, con apenas 300 mil pesos de capital.
Estos bancos refaccionarios podrían prestar dinero a mediano plazo, de 3 meses a 3 años, estos fueron después llamados Bancos Agrícolas por ser destinados primordialmente al desarrollo agropecuario, aunque también fueron pieza clave en la evolución minera de principios de siglo XX.
Había dos clases más de bancos, los Hipotecarios, que, en base a terrenos y propiedades como colateral de préstamos, otorgaba préstamos a largo plazo, 10 a 30 años y los de Emisión, aquellos que emitían billetes en forma regulada para la circulación pública, con capacidad de hacer préstamos a corto plazo hasta por tres meses.
Los bancos Hipotecarios y Refaccionarios podían emitir Bonos de Caja con talones de réditos, pero estaban vedados en emitir billetes de circulación ni hacer que estos bonos arremedaran a los billetes en tamaño o diseño a fin de evitarse una confusión por parte del público.
Sin embargo este Banco Refaccionario de Campeche estaba por dar un salto a escala financiera y hacerse banco de emisión, pero la Secretaría de Hacienda fijaba, por la Ley General de Instituciones de Crédito, que el mínimo de establecimiento serían de 500 mil pesos, por lo que de inmediato se hicieran a la tarea de hacerse de inversionistas por ese capital faltante de 200 mil pesos.
El 15 de junio de ese año se consiguió el permiso de cambio de categoría al de Banco de Emisión, emitiéndose 2 mil Bonos Fundadores, los cuales a razón de 100 pesos cada uno, darían el total del mínimo requerido para este cambio, cantidad abierta a un incremento de ser necesario. Para agosto de 1903 la Secretaría de Hacienda y Crédito Público refleja que tenía ya justamente esos 500 mil pesos de capital y 286 mil 430 pesos en billetes circulando en manos públicas.
¿Cómo es posible que teniéndose tantos billetes en los bolsillos de los mexicanos estos ahora se hayan vuelto tan raros? La situación financiera del país, especialmente para los bancos del sureste, no era halagüeña, y aún a pesar de las medidas de saneamiento y moderación del Banco de Campeche, sus operaciones cesaron en diciembre de 1908, arrojando el balance de enero de 1909 la cantidad de 105 mil 435 pesos todavía entre el público.
Regresó voluntariamente a ser Banco Refaccionario y eventualmente fue pagando, a su presentación, los billetes de su aventura de haberse hecho banco de emisión por apenas 5 años y fracción. Durante la invasión norteamericana de Veracruz en 1914 los marinos capturaron los haberes en la Aduana de ese puerto y estos fueron llevados a Washington, donde se quedaron un aproximado de 2 millones de pesos y medio en billetes encontrados en las Cajas de esta dependencia federal, repartida en 67 mil 574 piezas… de los cuales solo un billete de 5 pesos del Banco de Campeche fue encontrado. Esto habla de la rareza de su existencia apenas 5 años después de haberse cerrado su capacidad de emisión.
Del muro de Ricardo de León Tallavas