El cráneo descubierto en la Cueva de la Candelaria es uno de los bienes arqueológicos más relevantes del norte de México. Gracias a las condiciones particulares del sitio, baja humedad y temperatura estable, conserva el cuero cabelludo, el cabello, un tocado de fibras y orejeras de concha.
Este hallazgo excepcional, acompañado por cientos de objetos de hueso, piedra y fibras, ofrece una ventana a las concepciones sobre la vida, la muerte y la cosmovisión de los antiguos grupos cazadores-recolectores, quienes honraban a sus difuntos con gran devoción.
Museo Nacional de Antropología e Historia