En un contexto donde el rezago habitacional continúa siendo uno de los principales desafíos estructurales del país, IKEA y TECHO anunciaron una alianza en México para impulsar la construcción de vivienda social mediante un modelo que combina participación comunitaria y voluntariado corporativo.
De acuerdo con la Comisión Nacional de Vivienda, más de 9 millones de viviendas en México presentan rezago habitacional, reflejando carencias en infraestructura y limitaciones en el acceso a vivienda digna. En paralelo, datos del INEGIindican que una proporción relevante de la población habita en condiciones de hacinamiento o con servicios básicos insuficientes, impactando directamente en la productividad y el bienestar.
La colaboración entre ambas organizaciones busca articular una respuesta desde el sector privado y la sociedad civil, alineando impacto social con estrategias de negocio centradas en el hogar.
La iniciativa se enmarca en el décimo aniversario de IKANO Group, operador de IKEA en México, y responde a su enfoque de generar valor compartidomediante soluciones accesibles para el hogar.
El modelo parte de una afinidad operativa: mientras IKEA desarrolla productos armables por los usuarios, TECHO implementa soluciones de vivienda construidas colaborativamente por comunidades. Esta coincidencia traslada el concepto de “hazlo tú mismo” a un contexto de intervención social.
Para IKEA, estas iniciativas refuerzan su posicionamiento en un mercado donde el concepto de hogar se amplía hacia bienestar, funcionalidad y sostenibilidad.
Implementación y alcance del proyecto El proyecto contempla la construcción de cuatro viviendas en comunidades de Puebla, Estado de México y Jalisco. Las primeras intervenciones se realizaron en Brisas de la Primavera (Puebla) y Lomas de San Sebastián (Estado de México); las siguientes están programadas para junio en Barranca Honda, Guadalajara.
Aunque el alcance inicial es acotado, las organizaciones destacan su valor como piloto replicable, escalable según resultados y aprendizajes, en un entorno de creciente demanda de vivienda.
Además, la iniciativa incorpora voluntariado corporativo, con la participación de colaboradores de IKEA en las jornadas de construcción, fortaleciendo el vínculo entre empresa y comunidad.
Uno de los hitos fue la jornada de marzo, en el Día Internacional de la Mujer, donde mujeres voluntarias construyeron una vivienda para una familia liderada por mujeres, integrando una dimensión de equidad de género.
“Buscamos contribuir al acceso a vivienda digna a través de modelos colaborativos que generen impacto más allá de la intervención puntual”, señaló Laura Daniela Brito Cisneros, líder de sustentabilidad de IKEA México.
El rezago habitacional no solo es un desafío social, sino también económico: condiciones inadecuadas de vivienda se asocian con menor productividad, mayores costos en salud y limitaciones educativas, según el Banco Mundial.
En este contexto, iniciativas que integran al sector privado en la generación de soluciones pueden cerrar brechas y alinear objetivos de negocio con impacto social.
Hacia un modelo de colaboración escalable A través de esta alianza, IKEA y TECHO buscan posicionar un modelo de intervención intersectorial, que atienda de manera más eficiente uno de los principales retos del país.
Ambas organizaciones señalaron que continuarán explorando nuevas oportunidades para ampliar el alcance del proyecto, con el objetivo de generar soluciones sostenibles y de largo plazo en materia de vivienda.