Prepárate leer una buena historia… Un día como hoy, 3 de febrero, pero de 1910, aparece una de las emisiones más importantes del poderoso Banco Oriental de México, con sede en la Ciudad de Puebla, en la que finalmente consolidó en esta serie su poderío financiero en el centro y sureste mexicano, particularmente en el estado de Oaxaca.
Pocos saben de la extraordinaria situación en la cual la sucursal de un banco se independizó de su razón social y se convirtió en su propio banco, algo absolutamente único en la historia crediticia de México y, deseo suponer, de una gran cantidad de países.
En 1901 el Banco Oriental de México, con sede en Puebla, inauguraba su flamante sucursal en Oaxaca, y estableció agencias de este banco en sitios como Santa Anna, Juchitán, Tehuantepec y Huajupam.
En el estado de Puebla lo hizo en Acatlán, Atlixco, Chiautla, Mier, San Andrés Chalchicomula, San Martín y otras poblaciones; lo mismo que en el vecino estado de Tlaxcala en su ciudad capital. Para 1909 cerró sus puertas este Banco de Oaxaca y regresó a convertirse en una sucursal más del Banco Oriental de México.
La sucursal de Oaxaca, al año de establecida, decidió independizarse el 15 de junio de 1902, de manera oficial, a fin de convertirse en el Banco de Oaxaca, con un capital inicial de 500 mil pesos. ¿La razón de que esto sucediera sin mayor problema?
Se trataba de la misma familia de españoles que simplemente deseaba experimentar con el establecimiento de un banco independiente, sin embargo en apenas seis años se había comprobado el fracaso de esta idea por ser demasiado costosa esa aventura y era necesario recuperar las pérdidas.
Para el 31 de agosto de 1908 presentaba este Banco de Oaxaca su último balance, quedando en manos públicas la cantidad de 890 mil 825 pesos en billetes de su emisión, cerrando sus puertas poco después.
El Banco Oriental tomó posesión de estos edificios y de los compromisos financieros del Banco de Oaxaca, entre ellos la de pagar sus billetes en canje por los propios, siendo hoy día muy raros los del Banco de Oaxaca por esta razón.
Parte de la emisión del 3 de febrero de 1910 lleva distintos resellos de los poblados donde sus billetes circularon, en vez de aquellos de la odisea del Banco de Oaxaca, ciertamente por cuestiones de contabilidad, pero de igual manera es muy posible que se hiciera a fin de promover la idea de que ahora era el Banco Oriental de México el encargado de los negocios en Oaxaca.
Cuando encuentras estos billetes resellados usualmente aparecen en una condición muy baja por varios motivos, siendo las más importantes que la emisión fue limitada y demasiado circulada, debido a la necesidad imperiosa de tenerse circulante, especialmente de billetes de baja denominación, y entonces la menor permitida eran justamente 5 pesos. ¿Conocías esta interesante historia?
Ricardo de León Tallavas